Tkinter, una biblioteca de referencia para el trabajo con
interfaces gráficas desde Python, es una muy buena puerta de entrada para aprender cómo una aplicación interactúa con el usuario, cómo le solicita que ingrese datos y captura las pulsaciones del teclado y los movimientos del ratón. Esa fue la herramienta fundamental que usé en
My-Restaurant, un programa que registra los consumos de los clientes de un mesón y les emite la cuenta.